Revista en línea de opinión alternativa

Adiós a la democracia turca

In Política internacional on 17 abril, 2017 at 9:06 PM

Este día 16 de abril de 2017, fecha triste para la democracía, ha sido votado con 51,18% de sufragios a favor y 48,8% de votos en contra un referendo constitucional que convierte a Turquía en una república presidencialista, dándole casi total control del gobierno a la figura del poder ejecutivo, si bien dichos cambios en la constitución turca entrarán en vigor hasta el año 2019 (fecha de término de la actual administración)… las enmiendas le darán facultades extraordinarias a quien resulte presidente durante el siguiente período electoral, con ello Recep Tayyip Erdogan podría desde perpetuarse en el poder, hasta disolver el parlamento y nombrar o destituir magistrados de la Suprema Corte, todo esto indica que el poder ejecutivo obtiene amplio (si no es que casi total) control sobre los otros poderes. Esto, recordemos, se parece mucho a lo que sucedió en la Alemania Nazi, cuando Hitler fue votado por su propio pueblo y poco a poco obtuvo poderes extraordinarios por sobre los demás poderes de aquella Alemania del siglo XX.

Recordemos que en el pasado 15 de julio de 2016 un “fallido” golpe de Estado intentó derrocar a Erdogan, dicha operación torpemente ejecutada para beneficio del gobierno en turno: no hizo más que aumentar en popularidad al actual presidente turco, recordemos que mencioné esto en una anterior publicación: El Golpe de Erdogan, después de esa fecha un sentimiento ultranacionalista ha tenido auge, el cual Erdogan ha sabido utilizar muy bien a su favor (casualmente), convirtiéndolo a ojos de sus seguidores en una figura nacionalista que lucha contra las ingerencias extranjeras.

Actualmente la sociedad turca está totalmente dividida, pues el margen de aprobación del referendo ha sido muy poco, de apenas 2,10%, los cambios constitucionales que más llaman la atención serán los siguientes:

  • Todo el poder ejecutivo se concentra en manos del presidente, eliminando la figura del primer ministro.
  • El jefe de Estado obtiene el derecho de nombrar. vicepresidentes, ministros y altos funcionariosLos decretos presidenciales influirán en las decisiones sobre la creación, disolución, funciones y estructura de los ministerios.
  • El presidente obtiene el derecho a anunciar el estado de emergencia con aprobación del Parlamento.
  • Podrá designar y destituir a varios miembros del máximo órgano judicial del país, con lo cual el pode ejecutivo tendrá control sobre el poder judicial.
  • También podrá emitir decretos sin aprobación de los legisladores (aunque podrán ser anulados por el Parlamento en el futuro).

Un hecho que cabe destacar es que en ninguna nación de la Unión Europea ha mostrado algún signo de aprobación a dicho referendo, pues si con alguien se ha enemistado Ankara es precisamente con el bloque europeo, que en los últimos meses se ha ganado la enemistad de Alemania, Holanda y Bélgica, Bruselas encendió la furia de Ankara al no aprobar la exención de visados para los ciudadanos turcos, y el tema de la ocupación de Chipre sigue deteniendo sus aspiraciones europeas, sin embargo lo que más pesa en la arena internacional es su sistemático genocidio de los kurdos, así como su turbia participación en el conflicto sirio. Algo que debo mencionar sobre este tema, es que Erdogan es el primer presidente de Turquía electo por voto popular, para una nación con una historia de golpes de Estado militares: salir de una dictadura militar para convertirse en una dictadura civil (pasando de un gobierno secular a un gobierno de corte islamista)… es un claro retroceso en cuanto a la “democracia” pregonada por Occidente, ¿cuánto tiempo más pasará hasta que esta bomba de tiempo otomana estalle?, recordemos que Hitler también fue elegido por su propio pueblo.

¿Qué pasará con el acuerdo en Colombia?

In Artículos y comentarios, Política internacional on 8 octubre, 2016 at 2:19 AM

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“Agradezco infinitamente y de todo corazón esta honrosa distinción. La recibo no a nombre mío, sino a nombre de todos los colombianos, en especial, a las millones de víctimas que ha dejado este conflicto que hemos sufrido a lo largo de más de 50 años”. Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia.

El día de ayer 7 de Octubre de 2016, el actual Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos ha sido galardonado con el prestigioso Premio Nobel de la Paz, mucho antes de que el proceso de pacificación de Colombia haya terminado, es verdad que ya se ha firmado el tratado de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, el cual ha tenido lugar desde inicios de su mandato, sin embargo, el 2 de Octubre el pueblo colombiano votó un ajustado NO en el plebiscito, el cual convocó el mismo gobierno para darle un toque democrático al acuerdo, en dicha consulta popular solo habían dos preguntas: “¿Apoya usted el acuerdo final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera?” la gran sorpresa fue que el NO se impuso por un estrecho márgen del 50,2 %, contra un 49,8 % de votantes que apoyaron el SÍ, cabe destacar que el abstencionismo fue muy amplio, puesto que solo el 37 % de los votantes habilitados acudieron a las urnas, como ya había mencionado antes, los colombianos quieren paz, pero no quieren impunidad, y no me refiero con ello a que realmente el acuerdo signifique proveer impunidad, más bien creo que la campaña gubernamental ha sido insuficiente para explicarle a su pueblo como aquel enemigo irreconciliable es ahora un organismo que pretende transformarse en un actor legal de la sociedad.

Leer: La décima de las FARC

¿Y ahora que pasará con la victoria del NO?

Es muy simple: el plebiscito fue solo una consulta no vinculante juridicamente, esto quiere decir que el gobierno de Colombia no está obligado a detener el proceso de paz, incluso el máximo líder de las FARC-EP, Timoleón Jiménez, alías “Timochenko”, lo mencionó en un video en el que se dirigió al pueblo de Colombia: “la paz llegó para quedarse”.

Por consiguiente, el proceso no está terminado, solo ha sido retrasado, es probable que los actores en el conflicto se sienten a modificar ciertas lagunas jurídicas de las 270 páginas que conforman el acuerdo, para que definan exactamente qué será y a quién se aplicará la amnistía, pues son estas definiciones ausentes y su constitucionalidad lo que provoca este desacuerdo. Por ahora, a pesar de que Juan Manuel Santos informó a los medios de comunicación que el cese al fuego solo se mantendrá en vigencia hasta el 31 de Octubre, es improbable que se regrese a las hostilidades abiertas, al dar dicha declaración lo que ha hecho Santos es más bien darle un últimatum y una fecha a la oposición (a los actores políticos que se oponen al acuerdo) para sentarse a dialogar sobre sus diferencias. Ahora que el presidente colombiano ha ganado el Nobel de la Paz está moral y eticamente obligado a mantener dicha paz, puesto que a eso se ha dedicado en la totalidad de su mandato.

¿Quién llenará el vacío de poder en lo que aún son sus zonas de influencia?

Actualmente se menciona en los medios colombianos que ciertas zonas que estaban bajo control de la guerrilla, y que ahora, tras el repliegue guerrillero han estado abandonando o descuidando, han sido ocupadas por el crímen organizado, lo cual significa que se cambia a la guerrilla en esas zonas para posteriormente disputárselas a los narcotraficantes, un relevo bastante muy desagradable.

¿Tienen futuro político las FARC-EP?

 Esto es sin lugar a dudas un verdadero enigma, ¿cómo logrará la guerrilla pasar de la rebelión armada a convertirse en una agrupación política aceptada por la sociedad?, si bien el acuerdo de paz establece la conversión de los insurgentes en un partido político legal, no parece plausible que en un futuro próximo las FARC-EP pudieran contender a un cargo de elección popular en un futuro próximo, tal vez, como máxima, la guerrilla se convertirá en un grupo de presión más, si bien tendrá acceso al apoyo económico del gobierno para participar en elecciones libres, no creo que esto sea suficiente para retirar de ellos el estigma social de la guerra.

Para sobrevivir, los insurgentes deben a toda costa acelerar el proceso definitivo de paz, ya que militarmente hablando, no sería viable volver a las armas, puesto que para continuar con las negociaciones y la firma del tratado han tenido que entregar las coordenadas de sus bases operativas, así como la lista de los integrantes de su guerrilla, por lo que al firmar dicho acuerdo, más bien, han firmado su rendición, es verdad que han puesto condiciones, pero de facto podemos entender esto como una rendición, obviando el hecho de que el conflicto no iba hacía ningún lado y estaba estancado después de más de cinco décadas, en las cuales la cantidad de integrantes de sus filas no ha hecho más que mermar, el apoyo del pueblo se ha perdido casi en su totalidad y sus fuentes de ingresos no son las que eran hace décadas, así es, la principal guerrilla de Colombia simplemente ha buscado un rendición honrosa en forma de acuerdo pacífico, es una rendición con condiciones, es verdad que aún el gobierno estaba muy lejos de derrotar militarmente a las FARC-EP, pero el liderazgo guerrillero sabía que a ellos les sería imposible también derrotar al gobierno por la vía de las armas y el conflicto podía continuar alargandose, y estancándose indefinidamente. Hay que destacar que el gobierno colombiano, ya en el pasado, ha ejecutado mediante operaciones encubiertas a otros líderes guerrilleros que han intentado dejar las armas de manera pacífica, tal vez por precaución, tal vez por venganza, pero simple y sencillamente otros antes de las FARC ya han sido engañados. Solo falta esperar a que esta vez todo sea diferente.

Hazztvr

La décima de las FARC

In Artículos y comentarios, Defensa y Seguridad on 23 septiembre, 2016 at 7:39 PM

Del 13 al 19 de Septiembre pasados tuvo lugar la décima y última Conferencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, su importancia farc-logoradica en que los 29 miembros de su Comité Central y más de 200 delegados de cada Frente armado y el Estado Mayor han aprobado por unanimidad el acuerdo de paz alcanzado recientemente en La Habana Cuba, con ello se pone fin al movimiento armado revolucionario más longevo del contienente, sin embargo, hay importantes interrogantes que quedan en el aire: ¿cómo se adaptarán los miles de elementos de las FARC a la vida civil?, y sobre todo: ¿aceptará la sociedad colombiana, que muchos crímenes de guerra queden impunes debido a la amnistía decretada en los acuerdos de paz?, creo en lo personal que la gente afectada tiene el derecho a vivir tranquilamente, pero la justicia también es un derecho, basta con recordar que el mismo pesar recae a día de hoy sobre Guatemala y El Salvador, que a la sombra de su pasada guerra civil aún quedan voces ciudadanas que se alzan a clamar luz ante los crímenes del pasado llevados a cabo tanto por fuerzas rebeldes como gubernamentales. Paz es lo que necesita Colombia, y la Paz es amnistía, sin embargo: ¿es la amnistía impunidad?, habrán personas que aún buscarán esclarecer crímenes de guerra, y buscarán justicia, una justicia que no se sabe claramente cómo se alcanzará con el acuerdo de paz, no será fácil olvidar las pérdidas y crímenes cometidos por todos los bandos en conflicto, no se verá con esto el fin de los sangrientos conflictos en el país sudamericano, puesto que aún se enfrentarán (la sociedad colombiana) a movimientos como el ELN, los paramilitares y el nacrotráfico y crímen organizado, pero a pesar de ello, finiquitar una guerra de más de cinco décadas con el principal movimiento subversivo de aquel país sigue siendo un paso importante para el desarrollo de las futuras generaciones.

 

Hazztvr

 

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